Instituto Salud y Saber,Inc

Organizacion no lucrativa cuyo objetivo es divulgar los conocimientos y practicas mejores que ayuden a conservar la Salud de todos

El caso de los huérfanos no nacidos.

Deja un comentario

hqdefault[1] Bioetica Juridica.

Por: Gregorio A Cejas
PREFACIO
Existen varias definiciones de Bioética. Cual novísima rama de las ciencias humanistas, este campo se encuentra aun en el lógico proceso de conformación como ciencia, aunque es un hecho de que su objeto de estudio se involucra de manera directa con el resto de las ciencias y se nutre e ellas. Ya tiene, además de un padre fundador, nombre propio, principios y categorías, institutos, fundaciones, cátedras, reglamentos, enciclopedias, tratados, publicaciones y fundaciones diseminadas por el mundo entero, y por supuesto, a pesar de ser una ciencia joven, se enriquece y se especializa a diario, y dentro de este proceso perfeccionista, el jurídico-legal es uno de los más importantes y del cual ha devenido una rama denominada: Bioética Jurídica.
El desarrollo vertiginoso de las ciencias, y entre ellas, la medicina, la biología y la genética, le posibilitan al hombre actual, influir y modificar la naturaleza de las cosas y hasta la de su propia humanidad, es por esto que la Bioética como ciencia, tiene como objeto de estudio al ser humano, pero no al ser humano como ser social solamente, sino que se adentra en la relación indisoluble entre el ser humano biológico y el ser social en su interactuar consigo mismo, y después, en la relación que establece con sus semejantes, con la sociedad, con los animales, con las plantas y hasta su posición con el medio ambiente en general, es por ello que el campo de atención y de estudio de la Bioética como ciencia, incluye asuntos tan variados que van desde la fertilización in vitro, el aborto, la eutanasia y la clonación, hasta la crueldad con los animales y el despilfarro de los contaminantes recursos naturales no renovables.
CASO No. 1
El matrimonio del Señor y la Señora M, llevan más de una década de casados, pero a pesar de varios años de estudios y tratamientos médicos no han podido procrear y formar una familia. Su terapeuta les recomienda y les convence, para adoptar a una criatura fertilizada in vitro. Una vez decididos y después de cumplimentar los trámites y los procedimientos de rigor, aceptan la fertilización y la siembra de la cepa de su futuro hijo en el vientre de la Señorita X, quien es una vieja amiga de la infancia. Hasta ese momento el Bebe que se espera tiene una familia formada por cinco padres. Siendo ellos el Señor y la Señora M, la donante del ovulo, el donante del espermatozoide, ambos desconocidos, y por supuesto, la Señorita X la que ha sido contratada para la gestación. Pero a los seis meses de iniciado el proceso de gestación y todo marchando al ritmo esperado, el matrimonio de los Señores M, al parecer, arrepentidos y frustrados entran en una crisis emocional que desemboca en la ruptura matrimonial irreparable, crisis precedida de conflictos, riñas y agresiones físicas mutuas. De inmediato, rota la relación y el fundamento de la familia, renuncian a la adopción del Bebe y se lo hacen saber a las autoridades, a los médicos y a la gestante. Llegado el momento previo del parto la Señorita X, hace público que no acepta quedarse con la criatura, producto de que eso no fue lo pactado con ella y que además no cuenta con las condiciones necesarias para ser madre, por lo que el Bebe por encargo, como huérfano no nacido, queda a disposición de las instituciones públicas, las que se verán obligadas a su manutención y a gestionar su adopción por una nueva familia.
CASO No. 2
El matrimonio del Señor y la Señora P, tienen una bonita familia, llevan varios años de casados, y ya tienen un hijo varón, pero siempre anhelaron tener una hija. La Señora P, después de su primer parto sufrió varias complicaciones y quedó incapacitada para procrear de nuevo, por lo que su médico de cabecera, le recomienda adoptar una niña. Después de renunciar a varias propuestas que les hacen, se deciden por una que sea fertilizada in vitro. La siembra se produce en el vientre de una voluntaria madre de tres hijos, contratada para ello. Hasta ese momento la Nena que se espera tiene también una familia formada por tres padres. Ellos son la Señora P donante del ovulo, el Señor P donante del espermatozoide y la voluntaria, que ha sido contratada para la gestación. Pero a los cinco meses de iniciado el proceso de gestación, el Señor P, es arrestado y procesado por un delito grave contra la moral pública, como resultado de este proceso penal, la Señora P, entra en una crisis emocional y pierde su empleo, recurriendo a la ayuda pública para sobrevivir. Incapacitada legalmente para concluir la adopción de la Nena, las autoridades se lo hacen saber a la Señora P y a la gestante voluntaria. La Señora P reclama que se concrete el proceso adoptivo, comprometiéndose ella con la criatura, pero actuando según la Ley, le es denegado. Llegado el momento del parto la Señora Voluntaria, declara que no puede aceptar a la criatura, producto de que eso no fue lo pactado y que además no cuenta con las condiciones para ello, ya que tiene tres hijos menores, por lo que la Nena, nace huérfana y queda a disposición de las instituciones públicas, las que se verán obligadas a su manutención y a gestionar su adopción por una nueva familia.
ANALISIS
Como pueden apreciar, tenemos dos casos con sus similitudes y sus diferencias. En ambos, los adelantos de la Ciencia Médica en función de satisfacer la voluntad y la necesidad reproductiva y familiar del ser humano, han re-creado en parte, de manera artificial y segura, el proceso biológico necesario para procrear a un nuevo miembro, pero en ambos casos, esta nueva persona, producto de la conducta posterior de sus promotores, de las regulaciones vigentes, de las normas ético-administrativas y de las lagunas jurídicas existentes, ha quedado huérfana al nacer y a disposición de las instituciones públicas, las que se ven obligadas a brindarle protección.
En la mayoría de los estados, la norma legal a tono con la Bioética Jurídica, reglamenta el Proceso de Adopción. En muchos países, la Ley dispone que al hijo adoptado se le reconozca como hijo biológico aunque no lo sea, se dispone de esta manera con el fin de asegurar sus derechos y su protección, pero la Ley establece el proceso, y dispone también, las normas, los procedimientos y los requisitos necesarios y obligatorios para adoptar a un hijo, proceso nada fácil y que está sujeto casi siempre a la fiscalización del poder público, a la investigación previa y a la aprobación judicial como definitiva.
Dentro de los principios o requisitos generales que se exigen por la mayoría de las legislaciones, para ejecutar un proceso de adopción se encuentran:
 Consensual. Estar de acuerdo todas las partes con la adopción.

En el caso No. 1, los futuros padres han manifestado que no desean adoptar al nacido, por lo que no se les puede imponer y se anula el proceso. En el caso No. 2, la madre del futuro nacido desea adoptar al nacido, pero el padre ha perdido la capacidad legal para decidir, como medida accesoria a la sentencia penal que cumple y el tipo de delito por el que ha sido sancionado, por lo que se revierte el proceso también.

 Legalmente casados.

En el caso No. 1, al iniciarse el proceso adoptivo están casados, pero antes del nacimiento se rompe el vinculo matrimonial, por lo que se anula el proceso. En el caso No. 2 se mantiene el vínculo matrimonial y el proceso de adopción no se ve afectado.

 Mayoría de edad. La Ley dispone la edad para aprobar la adopción.

En ambos casos se presume la mayoría de edad de todos los interesados en los procesos de adopción por lo que no se interrumpe el proceso. La edad dispuesta varía de acuerdo a las normas y las costumbres de cada país. Algunos establecen 21, otros los 23, los 25 y hasta los 30 años como condición para poder adoptar.

 Solvencia y estabilidad económica.

En el caso No. 1 se presume una solvencia económica y el proceso de adopción procede, en el Caso No. 2 no es posible la adopción porque el futuro padre ha sido recluido en un centro penitenciario para una larga condena y la futura madre ha enfermado, perdido el empleo y tiene que recurrir a la asistencia pública al no disponer de recursos de subsistencia, en este caso se suspende el proceso de adopción.

 Actitud moral acorde a las normas de la sociedad.

En el caso No. 1 el conflicto matrimonial ha originado riñas, agresiones físicas entre los cónyuges, y con esto se ha deteriorado la imagen pública de la familia, es poco probable que se concrete el proceso de adopción, en del caso No. 2, el tipo de delito cometido por el futuro padre invalida de hecho el proceso de adopción.

CONCLUSIONES

Estas normas, aunque generales y usuales, no se instrumentan por igual en todos los estados. Recuérdese que la Bioética Jurídica, como rama de una ciencia humanista en fin, está condicionada en primer lugar por el nivel de desarrollo material del país, el desarrollo de la ciencia y de la medicina, por la organización socio-política, por las normas religiosas, las costumbres, las tradiciones y las normas legales impuestas o aceptadas. No obstante, como uno de los fines de la Bioética es promover y estimular el debate y la reflexión altruista entre todos los ciudadanos, les propongo emitir sus criterios acerca de estos casos de niños huérfanos antes de nacer, resultados de la procreación artificial y víctimas inocentes de la conducta errada de sus progenitores.

Para concluir les dejo abierto el debate para que investiguen y emitan sus criterios. Imaginen que un matrimonio que cumple con todos los requisitos legales y morales para adoptar, siguiendo todos los procedimientos establecidos, han contratado el vientre de una mujer X, para que concluya el proceso de gestión de un embrión de la propia pareja fertilizado in vitro, pero durante el embarazo, se despiertan en la gestora los sentimientos de madre y decide reclamar para sí la criatura que ha dado a luz. ¿Conocen ustedes como se expresa la Bioética Jurídica en este caso? ¿Tiene el derecho esta improvisada madre de reclamar y quedarse con la criatura que ha parido, o está obligada a cumplir lo pactado y entregarla a los donantes? Ustedes tienen la palabra, y la Bioética Jurídica, tiene las decisiones.

Anuncios

Autor: instituto salud y saber.inc

Antonio Armas Vazquez. Doctor en Filosofia (Cuba 1990) Especialista en Terapias Naturales (EEUU. 2000) Presidente del Instituto Salud y Saber,Inc

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s